Productividad

Haz que los propósitos se hagan realidad fijando objetivos intencionales

¿Por qué nos fijamos propósitos que no tenemos intención de cumplir? ¿Por qué nos apuntamos a gimnasios en enero pero los abandonamos a mediados de febrero? ¿Por qué abandonamos nuestros propósitos tan pronto? ¿Se debe a una falta de voluntad? ¿Tenemos hábitos terribles? Probablemente no.

La razón más probable es que no tenemos ni idea de cómo convertir los propósitos en objetivos. No es posible cambiar un comportamiento o un hábito sin ser consciente constantemente o sin tener un sistema que te ayude. Existe una diferencia entre tener grandes intenciones para tus propósitos y tomar medidas intencionales para cumplirlos. A continuación mostramos cinco consejos para establecer objetivos intencionales para 2017.

“¿Por qué estoy fijando este objetivo?”

Es fácil querer alcanzar un objetivo. Sin embargo, es casi imposible crear un propósito que se base en privarte de algo. Redefine el propósito y conviértelo en algo positivo: no se trata de lo que te estás privando, sino de lo que estás consiguiendo. ¿El propósito es algo que quieres, o es para complacer a alguien más? ¿Sabes por qué lo quieres? ¿Cómo puedes recompensarte durante el proceso de maneras que tengan sentido?

(Si tu objetivo es perder peso, por ejemplo, premiarte con alimentos azucarados posiblemente no sea la mejor opción. Si tu objetivo es ahorrar dinero, gastarte parte del mismo después de haber conseguido ahorrar cierta cantidad será contraproducente).

Escribe tus ideas en Evernote y vuelva a visitarlas a menudo. Tal vez descubras que un propósito de Año Nuevo escrito apresuradamente se ha convertido en una pasión. Tal vez descubras que tienes una visión más clara de lo que sería alcanzar el éxito si entiendes cada propósito y tratas de convertirlos en objetivos.

Encuentra una forma de ver tus objetivos cada día

Si eres una persona visual, podría resultarte más fácil trabajar hacia algo que tengas delante de ti cada día. Crea tableros de visión, tableros de humor o un fondo de escritorio que mantenga tu visión siempre en mente.

Establece objetivos simples y alcanzables

Cuando estableces objetivos intencionales, debes centrarte. En Año Nuevo, es fácil ser demasiado ambicioso. Concéntrate en conseguir los objetivos uno por uno. Haz que los objetivos sean específicos, medibles y alcanzables. Como dice el refrán, debes aspirar a lo que está más allá de tu alcance, pero no tanto que sea imposible alcanzarlo. ¿Cuáles son los indicadores y los plazos que puedes establecer?

Puedes utilizar Evernote para establecer un programa, dividir tus objetivos en tareas más pequeñas, establecer recordatorios para cada tarea y realizar un seguimiento de tu avance. A medida que cumples tareas más pequeñas, crearás una inercia hacia tus objetivos. Asegúrate de que haber establecido objetivos realistas. Por ejemplo, si ahora eres un principiante, no te convertirás en un chef magistral este año.

Conoce la diferencia entre un objetivo y un deseo

Establecer objetivos que dependen de otras personas o circunstancias externas es algo condenado al fracaso. Basa tus metas solo en ti. Si tu objetivo depende de la serendipia, es un deseo, no un objetivo. Está bien tener deseos. Algunos de ellos incluso se pueden convertir en objetivos si los planificas correctamente. Por ejemplo, establecer un objetivo para convertirte en una estrella de cine no es realista.

Sin embargo, puedes establecer como objetivo mudarte a Hollywood o ir a clases de interpretación. O puedes tomar medidas para ahorrar dinero para la mudanza. Es posible que nunca te conviertas en una estrella de cine, pero al establecer objetivos graduales, alcanzables y seguirlos, has iniciado el movimiento y cualquier avance es positivo; conduce a objetivos nuevos y diferentes.

Recuerda: estás haciendo un trabajo espectacular

¿Sabías que los pensamientos que tienen las personas cada día son negativos hasta un 70 por ciento de media? Combate esta conversación interminable en tu cabeza. A medida que avanza el día, practica diciéndote qué lo estás haciendo bien. “Hoy no he apretado el botón de mi despertador”, o “He subido por las escaleras de la oficina en lugar de con el ascensor”.

Siempre nos han enseñado a tratar a los demás con amabilidad y comprensión, pero no sabemos cómo ser amables con nosotros mismos. Trátate bien a medida que trabajas para conseguir que un propósito de Año Nuevo se convierta en un objetivo. Estás cambiando tu vida y te mereces el tiempo y el espacio para crecer, probar cosas, fallar, recuperarte y aprender, un paso y día a la vez. ¿No has llegado hoy? Inténtalo de nuevo mañana.

¿Cuáles son algunos de tus objetivos intencionales para 2017?

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